Me he acordado de varias cosas últimamente, muchas de las cuales las pasé contigo hermano. Me acordé cuando fuimos pequeños, divertidos y pesados al máximo. Me acuerdo cuando jugábamos a la pelota en peñalolén, y vendíamos cosas en los cachureos. Me acuerdo cuando nos ganamos tres lucas en las máquinas, y tomamos la micro para llegar. Me acuerdo de los partidos en el condominio, y de las juntas, los carretes, tus amigos y tus amigas. Lo chistoso y lo cuático que nos ha pasado. Las cosas que hemos vivido juntos, ojalá el tiempo no lo desgarre de nuestras memorias.
Recuerdo tantas cosas y no puedo evitar emocionarme. He sabido de varias cosas con estos sucesos, que me enriquecieron como persona, y algunos me hicieron madurar, pero pucha, han sido siempre buenos, y lo mejor es que fueron con mi sobrino regalón (:
No eres demostrativo conmigo al menos, pero sé que dentro de tu memoria guardas esos recuerdos con tanto afecto como yo. Y sé que me quieres harto (: Ojalá tengamos más experiencias de vida como las que llevamos en estos, los primeros 18 años de nuestras ojalá largas vidas.
Sólo me queda decirte que te quiero harto, y que ojalá éste día lo recuerdes a la perfección, no como el día que te curaste con tus amigos de siempre, sino como el primer día del resto de tu vida. Te deseo lo mejor en tu nueva vida, éxito hermano.
Gracias por aceptarme y siempre integrarme donde quizas no debería estar. Gracias por ser mi sobrino, el hermano que nunca tuve y siempre quise tener.
Feliz Cumpleaños, José Nicolas. (:
Inspiración
:D
amigos
Amor ♥
ansiedad
asdf
Colo Colo
Como duele mi alma...
Confusión
Crecer
desesperación
Escritos...
Esto me gusta...
Felicidad
fugaz
Fútbol
Futuro
Gracias
impacto
insomnio
intentos
invierno
Marcelo Bielsa
Mejorar
mi princesa
musica
Nostalgia
Otoño
para ti...
poesía
Preguntas...?
Presente
Quiero Cambiar
Reflexión
saludo
Silencio
Soledad
Sólo Dios sabe
sueños
Tiempo...
triste...
Verano
Viviendo del pasado...
jueves, 25 de noviembre de 2010
Un cumpleaños y varias cosas que recordar
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Luego de una tarde de sueño
Las palomas levantan sus cabezas, estiran sus alas, y parten en un largo viaje hacia el crepúsculo
viernes, 12 de noviembre de 2010
Mi casa huele a muerte animal
Me senté al lado de él, de su agónico cuerpo invadido por las pastillas y los jarabes mal recetados por el veterinario. Me sentía mal, muy mal. Lo vi pensando que se podría recuperar, que podría salir adelante, pero no sucedió. Tuve que estar sólo para que, a mis pies, diera su último aliento, con su lengua morada, sus ojos desorbitados llenos de lagañas, sus entrañas pidiendo y suplicando que no siguieran ardiendo debido a los medicamentos mal recetados. Mientras él intentaba moverse, intenté frustradamente darle agua con algo para evitar el vómito, pero no resultó. Seguía tiritando, hasta que decidí preguntarle a mi vecina si sabía algo. Mientras ella llegaba, vi cómo se estiraba por última vez, hasta quedarse quieto, paralizado, muerto.
Su boca estaba fría, su cuerpo tibio debido a que estaba bajo el sol. Mi vecina me decía frustradamente: "No hay nada más que hacer, esta muerto". Mientras lo veía postrado, ya no como mi mascota, sino como un cadáver, me di cuenta lo mal que había hecho, lo poco que lo disfruté, y la culpa que siento al no cuidarlo. Me siento culpable, muy culpable de la muerte, del canino más filosófico del mundo, de mi perro, mi mascota, que ahora ya no está.
Q.E.P.D Aristóteles
Marzo 1998 ~ Noviembre 2010
:'(
Su boca estaba fría, su cuerpo tibio debido a que estaba bajo el sol. Mi vecina me decía frustradamente: "No hay nada más que hacer, esta muerto". Mientras lo veía postrado, ya no como mi mascota, sino como un cadáver, me di cuenta lo mal que había hecho, lo poco que lo disfruté, y la culpa que siento al no cuidarlo. Me siento culpable, muy culpable de la muerte, del canino más filosófico del mundo, de mi perro, mi mascota, que ahora ya no está.
Q.E.P.D Aristóteles
Marzo 1998 ~ Noviembre 2010
:'(
Relacionado con
Como duele mi alma...
lunes, 1 de noviembre de 2010
tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto tonto...
podría seguir infinitamente, mas lo que he hecho hoy lo corrobora
en un intento por descubrir quién soy, me di cuenta que era más tonto de lo que pensé.
Me he dado cuenta de muchas cosas, lo siento si te hice daño :(
de verdad TE AMO <3 aunque sé que nunca leerás esto, lo escribo igual.
podría seguir infinitamente, mas lo que he hecho hoy lo corrobora
en un intento por descubrir quién soy, me di cuenta que era más tonto de lo que pensé.
Me he dado cuenta de muchas cosas, lo siento si te hice daño :(
de verdad TE AMO <3 aunque sé que nunca leerás esto, lo escribo igual.
lunes, 25 de octubre de 2010
La Historia Jamás Contada II: El lugar
Asustado. Joku estaba asustado mientras viajaba por un océano de oscuridad, espectros, con la música de su infancia (que todavía escucha) de fondo en medio de ese vacío. La vida pasaba a través de sus ojos, veía en cada uno de los espectros una parte de su existencia en el que se suponía era el mundo real. Estaba extraño, sentía calor en su cuerpo, mientras algo que parecía viento refrescaba su atormentado rostro. Era un niño normal hasta este suceso, hasta que desapareció. Se supone que eso pasó frente a sus amigos ese sábado. Perdió la noción del tiempo, comenzó a sudar mucho, seguía cayendo. No quería más. Se preguntaba qué fue lo que hizo para merecer esto.
En un momento se detuvo. No sentía tierra firme a sus pies, ni tampoco podía saber con certeza si podía desplazarse a través de la oscuridad. No sabía si tenía sus ojos cerrados o abiertos, no se veía a sí mismo. De pronto, comenzó a caer más rápido, y Joku perdió el conocimiento.
No sabía bien dónde estaba, y mucho menos sabía qué hacía ahí. Todo era extraño, él se sentía extraño, todo lo que veía era extraño. Pero a la vez sentía cierta comodidad, algo bastante singular en tal situación. Sentía que estaba en su casa, en su hogar, pero con miles de visitas extrañas, gente que no conocía, amigos de primos del amigo de la esquina, primo del hermano del vecino, que en su vida había visto. Y para no caer en la mala educación, la bajeza, y el próximo pelambre del vecindario, aguantaba sus ganas de sacarse la ropa, abrir su cama, y dormir.
Observaba cada rincón de ese atribulado, pero a la vez cotidiano lugar. Sentía que ha estado ahí más de alguna vez, recuperando ciertas cosas de su vida, recibiendo mensajes, o simplemente estando allí. Mirando a lo lejos, observó una puerta, en medio de todo ese caos singular. Comenzó a caminar, y llegó a tal puerta. La abrió, y vió algo que hizo recordarle todo lo que sucedió: vio a su gente de Confirmación, caminando a su jornada sabatina. Vio a sus amigos intranquilos por su desaparición, mientras los otros seguían su camino. Impactado mientras veía lo que pasaba al otro lado de esa puerta, quiso entrar. Puso su mano, como queriendo pasar al otro lado, pero vino un golpe eléctrico que lo hizo retroceder. Joku no sabía qué hacer, y mientras pensaba en un plan para poder salir de ahí, aparece algo negro, viscoso, que lo absorbía y lo consumía mientras buscaba respuestas...
En un momento se detuvo. No sentía tierra firme a sus pies, ni tampoco podía saber con certeza si podía desplazarse a través de la oscuridad. No sabía si tenía sus ojos cerrados o abiertos, no se veía a sí mismo. De pronto, comenzó a caer más rápido, y Joku perdió el conocimiento.
No sabía bien dónde estaba, y mucho menos sabía qué hacía ahí. Todo era extraño, él se sentía extraño, todo lo que veía era extraño. Pero a la vez sentía cierta comodidad, algo bastante singular en tal situación. Sentía que estaba en su casa, en su hogar, pero con miles de visitas extrañas, gente que no conocía, amigos de primos del amigo de la esquina, primo del hermano del vecino, que en su vida había visto. Y para no caer en la mala educación, la bajeza, y el próximo pelambre del vecindario, aguantaba sus ganas de sacarse la ropa, abrir su cama, y dormir.
Observaba cada rincón de ese atribulado, pero a la vez cotidiano lugar. Sentía que ha estado ahí más de alguna vez, recuperando ciertas cosas de su vida, recibiendo mensajes, o simplemente estando allí. Mirando a lo lejos, observó una puerta, en medio de todo ese caos singular. Comenzó a caminar, y llegó a tal puerta. La abrió, y vió algo que hizo recordarle todo lo que sucedió: vio a su gente de Confirmación, caminando a su jornada sabatina. Vio a sus amigos intranquilos por su desaparición, mientras los otros seguían su camino. Impactado mientras veía lo que pasaba al otro lado de esa puerta, quiso entrar. Puso su mano, como queriendo pasar al otro lado, pero vino un golpe eléctrico que lo hizo retroceder. Joku no sabía qué hacer, y mientras pensaba en un plan para poder salir de ahí, aparece algo negro, viscoso, que lo absorbía y lo consumía mientras buscaba respuestas...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)