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domingo, 8 de abril de 2012

Las ruinas del remoto ayer

Pasó mucho tiempo desde aquel 11 de septiembre, donde la verdad salió a luz y todo tomó un ritmo vertiginosamente distinto. Han pasado cosas, y yo no supe nada de ti hasta anteayer.

Me alegra saber que estés bien. Has cambiado demasiado, sigues cautivando a este pobre loco que quedó con las ganas de intentarlo pero que tomó malas decisiones en el camino. Simplemente ahora me quedaré con el deseo del quizás... pero más allá de eso no creo que exista algo. Ahora suena esa canción, que siempre ponía cada vez en mi agonía... Ahora no podré acercarme a ti sintiendo esto. Prefiero que sea así, ya no quiero sufrir más y tengo la ligera impresión de que me dirás que no otra vez. No quiero caer en ello nuevamente.

Pero más allá de eso, volver a verte a vos, chanchi, me hizo recordar viejos pasajes de un pasado ahora tan, pero tan distante, que por más que quiera esforzarme ya no puede volver. Me agradó tu vuelta a la Gran Capital, me agradó verte otra vez y poder conversar. Falta eso si un día para contarnos y ver qué fue lo que nos pasó que terminó todo esto. Todo a su tiempo.

Ah, Dios. Vaya que me tenías tan impactante sorpresa. Gracias :3

lunes, 12 de septiembre de 2011

Arte~

A veces me gustaría mostrarte las cosas que redactaba en mi silencio cómplice. En cómo poder decirte de alguna manera lo que sentía sin decírtelo en realidad. Sabiendo que nunca lo fueras a conocer, sabiendo que nunca lo quisieras ver, ni nada... pero ahora (creo) me gusta esa idea.
Mejor, me reservo esas cosas. Son mías, inspiradas por tu existencia, por esas jornadas de sonrisas inspiradoras de un futuro alentador con un trasfondo desolador. De esos llantos desconsolados, de esos momentos eternos cuando te veía a mi lado, sin ninguna intención. Todo está aquí, en una carpeta que se llama "Corazón".
Si algún día quisieras saber qué hay aquí guardado, no dudes en pedírmelo. Es tuyo también.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Esos recuerdos~

Oh. Hoy conversé mucho acerca del pasado, más de lo que había pensado alguna vez: Recordé cuando era un pequeño inocente que jugaba en aquel PC que se caía a pedazos, con unos juegos tan realistas que pensaba que entraba en una dimensión distinta. Real, pero diferente a donde estaba en realidad; era tan cómodo no tener obligaciones y casi no tener responsabilidades (salvo ir a estudiar). No preocuparse ni de penas de amor, ni de asignaturas que pasar. Solamente el vivir y disfrutar, en un parque, en la casa, tomando té, disfrutando de algún programa bueno en la televisión. Esa televisión que hoy ya no existe, que se perdió, que quedó en el inconsciente colectivo de toda nuestra generación. Esas series que nos teletransportaban a mundos irreales, fantásticos, quizás excéntricos, pero al fin y al cabo eran oníricos para nosotros, y sería una completa maravilla compartir con quienes más admiras en las aventuras y las desventuras de la animación.

Hoy recordé, no como otras veces. La nostalgia se apoderó de mi persona, no podía detenerme. Era maravilloso y lamentable ver cómo todo ello se perdió. Si pudiesen dar esos programas otra vez, le daría un poco más de esa irrealidad fantástica que nos hace soñar a una vida llena de responsabilidades y obligaciones que tomar y cumplir, respectivamente. Quizás debamos hacernos más niños y menos adultos para nuestras cosas: Quizás para conservar la juventud, esa que no se nota en el cuerpo, sino en cómo vives tu vida; quizás para tener un buen pasar por la vida, sin amargarnos demasiado. Vivir como niños, trabajar como adultos. Disfrutar lo vivido, aprender de todo. Aprehender el mundo. Como los niños...

Aprehender el mundo: ahí está el dilema. Ya estamos grandes, no tenemos más que aprehender. No es así, estamos rotundamente equivocados. Nos queda mucho, muchísimo por aprender. Nuestro orgullo nos hace cegar la mente de niño que tenemos dentro; nuestras obligaciones obnubilan las ganas de poder hacernos un poco mejores al valorar el aprehender, y lo despreciamos. No entiendo realmente qué fue lo que nos pasó, pero ello que debió seguir ahí, ahora no está. Nos sentimos acongojados por ello, pero hay que cambiar... en parte.

El pasado siempre estará para nosotros. Es nuestro deber cuidarlo, ser cariñoso con él, y hacerlo perdurar lo más posible. Nuestro pasado ahora no está con nosotros, pero siempre permanecerá en nuestros corazones, atesorando cada momento, y en nuestras mentes, en lo que conocemos por "memoria".

Pero hay cosas que, una vez que vuelves a ver, te hacen desear que lo que fue, sea. Así me pasó anoche. Volver a ser ese niño que estaba más pendiente de completar su álbum de láminas, de esperar ansioso el "tazo" de las papas fritas, de ganar cartones de su serie favorita, o de esperarla en la televisión a la misma hora de todos los días hábiles. De jugar con la vida, con lo que te da y lo que te quita. Con lo que tienes en el momento, disfrutarlo, para siempre y sin límite de tiempo.

Eso fue lo que pasó hoy. Recordé. No es pecado, es gratis (todavía), e hizo latir mi corazón más de una vez por algo quizás irrelevante a estas alturas, pero atesorado por el niño que llevo dentro de mi. Ese niño que no se cansa de jugar a ser grande, y de vivir disfrutando, pero sobre todo, aprehendiendo.


:)

lunes, 1 de agosto de 2011

Mirar al Oriente

Estoy donde siempre estuve, y donde nunca dejé de estar. La dimensión de mi pasado me recuerda los cómodos tiempos donde nadie se preocupaba por nada: ni por amoríos, ni por obligaciones. Sólo estaba el hacer amistades y pasarla bien.

Hoy quise volver atrás, y verme tan cambiado que llega a impresionar. No quiero ser arrogante con mis cambios ni nada por el estilo, disculpa si te sentiste ofendido.

Hay cosas que no van a cambiar, no creo que cambien: una de ellas es ésta. Mirar hacia el oriente, donde está mi pasado, mi presente y mi futuro quizás.

Oriente, que llevas los sonidos de la nostalgia, y me hace recordar miles de millones de cosas; que haces de cada momento algo especial; que demuestras que no importan las barreras culturales, geográficas o lingüísticas para intentar transmitir una emoción, una sensación distinta, con una frecuencia distinta a la habitual en estos lados del mundo; que cada día te siento más cerca, aunque el fanatismo se haya ido y no me quede dormido escuchándote; y que en cada momento puedo volver a escucharte mientras al mismo tiempo recuerdo los colores de la época de las chapas, los llaveros, los guantes, los eventos y las palabras, incomprensibles para la mayoría.

Puedo acudir a ti, hermoso pasado, para que me cobijes ahora que estoy en un presente lleno de incertidumbres, y puedas darme esa tranquilidad necesaria para reflexionar.

Espero algún día poder conocerte en vivo, y no en fotos ni en vídeos.

:D

domingo, 3 de julio de 2011

El cierre de un ciclo

N. de Joku: A continuación leerá un texto donde se cita y da referencia a una serie llamada Inuyasha. Si no la conoce, se la recomiendo completamente

Y terminó: tras años de seguirla, al fin terminé de ver InuYasha, y sí, estoy llorando. Lloro porque sí, es verdad, me encariñé con la serie, el personaje y las situaciones, las circunstancias, y el deseo por tener una vida así, llena de nuevas experiencias, en este mundo cada día más monótono.

Justo a horas de cumplir un año más de vida, he concluido con una de las etapas más lindas que he tenido. Inuyasha y sus amigos me hicieron ver un mundo nuevo, donde me sentí inmerso, en cada capítulo, en cada pelea contra Naraku, contra los otros enemigos que aparecieron en el camino. En cada momento en donde todo parece perdido, el amor, la amistad ganan por sobre la codicia, la avaricia, el miedo, el odio y la desesperación. En esta serie encontré esos valores que quiero para mi, así como la aventura y como la relación que existe entre Inuyasha y Kagome (n. de Joku: Para la adaptación al español latino, se decidió cambiar el nombre a Aome, por eso todos la conocen por ese nombre, no por el original) es algo que quiero para mi: un amor incondicional, perpetuo, puro.

Tuvo que pasar cuatro largos años para volver a verla, esclarecer las dudas y olvidar el dolor del final que nunca existió. Ahora me emocioné mucho con los últimos capítulos de la primera temporada, además de los de la temporada final, todos con un encanto individual, uniendo todo el hilo de la historia hasta llegar a la batalla final, y al desarrollo de los eventos tras la muerte de Naraku.

He terminado una etapa: mi infancia puede estar completa, mi mundo de pequeño por fin terminó de construirse. Pude tener la satisfacción de completar esa parte de mi vida que jamás pensé concretar. Gracias Dios por esto.

Siempre supe que lo bueno, dura poco. Bueno, Inuyasha es una de las grandes excepciones a esa regla. En fin, estoy contento. Triste por terminar un proceso, pero contento por poder haber encontrado esa pieza que le faltaba a mi vida.

Por este momento sí. Soy feliz :D

lunes, 20 de junio de 2011

Reflexiones de una tarde invernal

Llevo dos semanas con insomnio, pensando las cosas que me han sucedido últimamente. Tengo mi cabeza llena de cosas, de trabajos, tareas, libros, obligaciones y responsabilidades que cumplir, y el tiempo disminuye y pasa frente a mi. Hoy desperté con un intenso dolor de cabeza y con un frío de aquellos. Eran las tres de la tarde cuando me vi almorzando, intentando recuperar el calor perdido tras levantarme. El dolor no termina de golpear mi cabeza, que llena está de los pensamientos que me invaden una vez que estoy dispuesto a dormir. Necesito dormir bien esta noche, de lo contrario moriré, y no podré actuar el viernes, que es mi anhelo.

Llevo dos semanas de reflexión nocturna, viendo una serie que sin querer me marcó, y me dan ganas de volver a aquellos lindos momentos, no creo que sea tan malo rememorar. Fue la casualidad de que estos días haya visto un animé que sin querer, me ha sido conmovedor. Siento miles de veces que lo que muestran la serie son lo que quiero para mi: una aventura, una vida aventurera; vivir la vida como una aventura y conquistar a quien amo y vivir ese mundo es una vil ilusión y una añorada fantasía. Todavía la estoy buscando...

En el insomnio, mi condena pasa por no poder decidirme de una buena vez qué hacer con respecto a mi corazón. No quiero reprimirme más.

En los densos pensamientos de medianoche, no hago más que girar en el mismo centro de los problemas, quizás debería dejarlos de lado, y dormir de una buena vez...

El invierno me invita a todo esto: al pensar, al disfrutar de un frío día en compañía de mis padres, de mi casa, de mi mente. En fin, de mi mismo.

:3

lunes, 6 de junio de 2011

El Poder del Pasado

Te vi, necesariamente te vi. Recordarte en estos momentos ha sido el bálsamo de mis complejos, tantos por estos lados del tiempo. No entendía realmente qué hacía yo escarbando en los más profundos recuerdos de mi pasado, no comprendía el porqué. Solamente disfrutaba el poder recordar: cerraba mis ojos para contemplar una pantalla con un erizo azul corriendo por muchos lugares, y al frente de dicha pantalla un niño lleno de ilusión, fantasía, y un control de consola húmedo por el sudor de sus heladas manos, producto de los nervios. Él pensaba que derrotando al jefe final, conquistaría el mundo. Por lo menos lo hizo, así, con su mundo; recordar miles de tardes de lluvia, al salir, correr, disfrutar del regalo del cielo en las frías jornadas otoño-invernales, mientras con chaqueta -o sin ella- correr por las calles mojadas, bajo los árboles mojados, sobre el cielo nublado que me entregaba la dicha de la lluvia, y que tras ella venía el nuevo amanecer del arcoíris, la dama cordillera vestida de blanco, y el cielo cobrizo del atardecer, que invitaba a pensar en otra jornada igual; recordar los pasajes de mi pubertad, donde encontraba sin querer el lugar al cual pertenecía, o creía pertenecer. Y con ello, recordar esas tramas animadas que me hicieron perder el sueño, gritar, emocionarme al punto de llorar por aquel final que me perdí, y nunca pude volver a ver. Es cierto, dejé varias cosas inconclusas, ahora puedo terminarlas.

El recuerdo viviente que me trae mi juego de la infancia no dejará de latir. Soy un convencido de que seguiré jugando hasta que sea ya viejo, y de verdad las consolas con controles, cables y cartuchos se vayan al más profundo olvido. Hasta que eso pase, seguiré jugando y rememorando todas esas veces cuando me sentí dueño del mundo, conquistador de las más arduas dificultades, y acreedor de todos los premios. Lástima para mi que ese mundo no pasaba la puerta de mi casa. Son un bello recuerdo que me inspiran constantemente a no fallar, a no darme por vencido, a no claudicar, ni ser abatido por la adversidad.

La hermosura de los pasajes lluviosos me traen nostalgia de mis tiempos primeros, ya sera por su característica natural de atraer el pasado a las personas, o por mi gusto por ella. Tal vez sea por ambas. Sentir gotas de lluvia en el rostro, en el pelo o el escuchar el murmullo de las gotas al caer es algo invaluable, único. Irrepetible porque cada gota tiene su esencia y su historia. La lluvia siempre me invita a inspirarme en la vida, en lo perceptible de lo hermoso de nuestro mundo, pero que nuestro orgullo tapa con la más ridícula de las vendas.

La serie favorita de mi pre-adolescencia todavía la tenía guardada como una canción con un final desafinado: fanatizado por dicha trama, comencé a seguirla sin control, todas las noches. Misma hora, mismo canal. Lástima, me perdí el último capítulo -o al menos eso pensaba yo, antes de saber que no era así-. Al otro día la vi, la estaban repitiendo desde el inicio. Llanto desconsolado, incomprensible, hasta inmaduro. Pero con tanto sentimiento que no podía ser controlado. Dicha serie animada me convierte todavía en un apasionado por lo que siento, y de ubicar el tan ansiado norte que mi corazón necesita, con lucha, pasión y amor.


Quizás se me han quedado muchas cosas en mi mente, pero no me pondré a contarlas todas. Simplemente estos recuerdos me han hecho revivir ciertas cosas que no hacía hace mucho, y que de ellas saco la mayor lección: el valor por las cosas simples, sencillas, de la vida.


Gracias, Dios, por darme la oportunidad de rememorar mi esencia.

:)

jueves, 5 de mayo de 2011

Selene, Memoria y Tiempo Histórico

Hoy, subí al cuarto piso de mi edificio. Y mientras subía, me fijaba que hace ya varios años que no subo tan seguido, porque ya no están mis amigos en el edificio. Mientras pasaba por el segundo piso, recordé cuando me juntaba con mis amigos vecinos, cuando jugábamos cartas. Sólo están las siluetas de nosotros sentados, de frente, y entre nosotros unas cartas ordenadas extrañamente. Subí al tercer piso, y observé la luna. Me trajo recuerdos de tiempos olvidados, de noches de insomnio, y de amores relegados al pasado, encajonados y arrinconados en la esquina del olvido. Recordé la playa, su figura, la arena, las aventuras y desventuras. Los lindos recuerdos que siempre quedarán para atesorarlos de por vida. Koko Stambuk, Valiente, Bolero para una Virgen, Celeste. Panda, los nuevos gustos que llegarían, y no se arrancan hasta hoy.

Por un momento recordar no hace tan mal, volver al presente es dejarse invadir por la rutina. Pero prefiero seguir en este Hoy, a volver a llorar como ayer.

Vivo del pasado. Memoria, Tiempo Histórico, los detesto, pero en realidad los amo.

(:

jueves, 31 de marzo de 2011

Las cosas más bonitas

No olvidaré jamás tu nombre, tus caricias, tus besos. Tus abrazos fuertes y sinceros, tu mirada ilusionada que quebré con el llanto y la frase esa que nunca quisiste escuchar. No puedo evitar recordar y emocionarme, porque contigo viví cosas que con nadie volveré a hacer.
Hoy me dí cuenta que si bien lo que hice fue lo mejor para ambos, aun duele mi alma el saber que ya no eres lo que eras antes del domingo pasado. Pero prefiero que sea así, sufriré... pero el tiempo sabrá curar las heridas. Tuyas y mías.

Si algún día lees esto, Fernanda, te hago saber que eres la mejor que he tenido. Y eres parte de las cosas más bonitas que he vivido en esta vida, que pocas cosas lindas me ha dado.

Te quiero mucho, me preocuparé de tenerte siempre en mi memoria.-


:'(

jueves, 2 de julio de 2009

Desde que todo cambió...

Quise, por un momento, romper todo. Rabia y más rabia sentí hoy por la mañana. El hecho de que tanto sacrificio no haya sido recompensado me frustra, y me desmotiva harto.
Entré a mi actual colegio por mi orgullo, y la que era mi pasión. Las matemáticas significaban mucho para mí desde pequeño, pero algo pasó que, en todo este tiempo, esa pasión quedó en el más profundo de los olvidos.
Ahora debo hacerlo por obligación. Lamentablemente nunca me ha gustado la imposición, pero entre tanto y tanto, algun encanto debo encontrarle (de hecho tiene, pero siempre hay algo que me desmotiva >.< )
Sigo creyendo que las matemáticas son "la" ciencia. Pero siento cada día y a cada momento, que por más que quiera volver a ser ese niño que quería encontrar esa realidad tan intrínseca en medio de números y signos, no se puede volver atrás, pero algo me dice que sí se puede hacer.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Gira Mendoza '08: INOLVIDABLE !

INOLVIDABLE! El único adjetivo que puede resumir lo que vivimos en Mendoza como curso.
Todos ansiosos de irse de la gran ciudad a un lugar para desconectarse de la realidad.
Una liberación poca veces vista. Estar con tu curso haciendo diferentes cosas te da algo más que una simple experiencia, te da una oportunidad para compartir en otras facetas de la vida con las personas que sólo ves estudiando.
Desde el city tour hasta el Aconcagua, todo fue genial estando con ustedes, amigos.
Todos queríamos linchar al guía, todos jugamos bowling, todos se emocionaron en la última cena. Esa sensación de ser parte de una emoción que afecta a un grupo de personas te hace vivir y expreimentar cosas nuevas, te hace sentir parte del grupo.
Ver como nuestro fragmentado curso a principios de año se unía y compactaba en un sólo ente da cierta emoción, da conformidad, satisfacción y unas ganas de seguir viéndolos...

Cuando llegamos a Santiago y el bus se detuvo, nadie quería irse. Todos sabían que cada uno debe seguir su camino, y que después nos volveríamos a ver.
Ahora solo queda vernos en el colegio de vez en cuando...

Los quiero amigos !!!!
GRANDE 2ºD 2008 :D

sábado, 13 de septiembre de 2008

Como antes...

Deseo que todo sea como lo era hace tiempo. Hay veces que siento que el presente que lleva a la perdición. Y busco en mis recuerdos aquel lugar tan ansiado, tan grato, tan acojedor... tan familiar.
Siento que pierdo la conciencia, que me desmayo, que caeré, que me sumergiré en mi universo oculto donde todo lo deseado es real y efímero a la vez. Dan ganas de volver a juntarse con los amigos de la infancia, con los compañeros de curso, con los amigos de tu estilo, con gente que quizás ya no está... es triste saber que cada vez que vamos avanzando lo bueno se queda en vastos y alegres recuerdos, o en tristes malas experiencias.
Uno vive de recuerdos, memorias, para tener un mejor presente y prosperar el futuro. Siento que necesito volver atrás, debo sentir las risas de todas las personas, que tenían coloreados vestidos y accesorios por doquier. De esa larga fila fuera de aquél planetario para poder entrar y disfrutar de una tarde con tus amigos. Era genial poder juntarse a gastar el tiempo haciendo nada, conversando sobre la vida o jugar cartas.
Me da pena el no poder recuperar a toda esa gente que perdí, a todos aquellos que viven en base a recuerdos, buenos momentos... que en un abrir y cerrar de ojos, involuntariamente quizás, te encuentras muy alejados, muy distantes. Que no se ven en días, semanas e incluso meses. Y que todo lo que sirve para conectarse no es sufucuente. Gente que quería mucho, que ahora sigue su camino al igual que yo.... pero siempre me arrepentiré de no seguir hablando con ellos. Es triste continuar un camino cuando tus amigos se olvidan que existes.... sientes que mueres, te pudres por dentro, porque los traicionaste, les mentiste, los engañaste, diste vuelta la espalda a quienes de verdad querías, sin quererlo...
Ahora quiero encontrar vías, caminos, rutas, sendas para volver a unir a aquellos que me vieron tal y como soy... a aquellos que me ven tan y como soy, descontaminando la mente de prejuicios estúpidos. Quiero volver a estar con ellos sin dejar de estar con los que estoy... siento que no puedo hacer encajar ambos lados, ambas caras de la moneda nunca se juntan, siempre miran hacia distinto lado. Quiero recuperar a toda esa gente, a esas casi 20 personas que aparecieron en aquella gran foto grupal de aquel fin de semana de diciembre de 2007. Donde varios, no recuerdo quienes, faltaban... y sentir que todos somos uno otra vez... como antes... y como debió ser siempre...



:)