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domingo, 23 de septiembre de 2012

Reflexiones sobre Bielsa: El Tiempo de lo Secreto y la Educación del Sacrificio



De un tiempo a esta parte se me hace innecesario pensar que todo aquel que sigue la filosofía de Bielsa es un loco, un desadaptado, un anquilosado por el caos y el vértigo de lo mecánico. Me he dado cuenta de que son ellos, los que dicen tales cosas, los locos.

En un comentario del blog Charla Técnica, decía un contertulio "Bielsa fue un error de la historia...", y me queda dando vueltas ese pensamiento hasta hoy: seguramente fue este suceso el necesario para darnos cuenta de cómo debíamos hacer las cosas, para dejar de caer en lo bananero, en lo polémico, en lo intrascendente, y dedicarnos a lo que realmente importa: el trabajo.

Digo trabajo no como la manía de buscar todo (aunque Bielsa lo haga así), sino más bien es la pasión con la que se realiza la labor. La pasión es proporcional al deseo con el cual se realiza la tarea, y ello satisface a quien la hace, lo cual distribuye de mejor manera el esfuerzo (que siempre será mayor mientras sea exigido por esa satisfacción) en la tarea, que quedará mejor presentada y elaborada.

No puedo quedarme en silencio: desde que Jorge Segovia ganó en las elecciones y la avaricia se impuso a la convicción, asumí que el destino de la selección vendría en una gradual y paulatino descenso, tanto desde el punto de vista de la dirigencia, como desde el futbolístico. Argumentos hay de sobra, y están a la vista.

Pero ese no es el tema. No escribo para criticar a Borghi (independiente de mi afición por Colo-Colo, y por las satisfacciones que él nos dio como club), sino que escribo para transmitir esta sensación que es pública, pero que con el paso del tiempo se ha ocultado, escondido. Se ha vuelto secreta, mas no menos revolucionaria, menos contestataria. Quizás ha sido una medida de supervivencia, no lo sé. Sólo tengo la convicción de que esas ganas de no contentarme con lo que hago me hacen ser más bielsista que hace uno o dos años atrás.

Y es que siempre le he temido al fracaso, a la derrota, al perder. Pero más que al perder, le tengo miedo a la inercia que se genera tras el perder, y lo que por consecuencia se genera en el entorno. Bielsa me demostró (y lo sigue haciendo) que, mientras más empinada sea la pendiente, si tenemos la convicción y lo practicamos hasta el hartazgo, pensando en que podremos pasar la pendiente, lo conseguiremos. Pero ese conseguir no necesariamente tiene que ver con la tarea cumplida en si. Lo que se hace para conseguirla es un avance per se, y eso es lo que se debe valorar. El resultado es la esencia del trabajo, pero en definitiva (y lamentablemente para nosotros y para Bielsa, el fútbol es como la vida, injusta) esa esencia del trabajo se ve en cancha, pero los números, lo plasmado en los registros que se hacen en las apuestas, y los que después van a quedar para la observación de muchos periodistas deportivos que harán sus crónicas y opiniones con esos datos, o que también rellenarán otro espacio del conocimiento de Wikipedia, y que una persona como yo (o como ud. estimado lector), puede indagar, investigar. Pero la esencia, lo vivido, lo evidenciado, queda ahí, como perpetua en el tiempo que se va.

No quiero pecar de iluso ni de divinizador: asumo que también se ha equivocado. Pero entre sus errores siempre está el detalle fuera de su alcance (que es amplio) o bien alguna que otra cosa fortuita. Pero ese no es el tema.

El tema que me tiene ahora desvelado -y bastante pensativo desde hace tiempo- es el siguiente: ¿Cómo poder transmitir este mensaje de trabajo arduo y sacrificio a la educación?

Se me viene primeramente a la cabeza el tema de la motivación: uno de los aspectos fundamentales del trabajo de Bielsa en la selección chilena al menos, fue el de la motivación, y el saber "convencer" al jugador: " (...) El estilo está emparentado con la particularidad, con la forma de ser del que transmite. El que transmite cree en el estilo que está transmitiendo, que está comunicando, que está intentando de transmitir, porque sino es inmediatamente descubierto por el futbolista. El futbolista, para aceptar a un entrenador, tiene que creer que lo está "convenciendo" respecto de un camino, el cual el entrenador cree...". Debe existir el convencimiento de primera parte del profesor, para que luego ese discurso pueda ser expresado con la lógica y los argumentos correspondientes para que los estudiantes conscientes, más que ser convencidos, se dejen "convencer" de la forma en la que se trabajará.

Claro está que decirlo está absolutamente lejano de la praxis: el "convencimiento" no produce energías cuando se haya una población estudiantil desmotivada, despreocupada y/o indiferente a su condición. Más que entregar mensajes, la motivación (creo) está en la posibilidad de la adquisición de las posibilidades de superación de los estudiantes en el medio donde se desenvuelven, en función de la cantidad de trabajo que empleen en la labor que les entrega el profesor.

Son solo unas pinceladas para un trabajo más elaborado que quiero realizar acerca de la metodología de trabajo en el fútbol de Marcelo Bielsa y sus posibles puntos en común con el ámbito educacional, pedagógico y didáctico.

viernes, 1 de junio de 2012

Nada más que lo sincero

Y ese momento en el cual intentas contenerlo, pero no puedes. Se hace cada vez más grande dentro de ti, y sale,
por tu sonrisa de oreja a oreja,
por tu mirada perdida con ojos de cristal,
por tus manos temblorosas que guardas dentro de los bolsillos de tu chaqueta,
por las ganas de no soltarla tras un abrazo,
por las ganas de comértela a besos,
por las ganas de amarla hasta que se cansen,
por amarse en suspenso,
por los silencios cómplices,
por los diálogos armoniosos,
por amarse en el vértigo,
por olvidarse del tiempo juntos,
por revivir sus energías,
por encontrarle sentido a los astros, en especial a la Luna y al Sol
por perpetuar la ansia del cacao,
por amarse,
por amarse,
por amarse...


por amarte.

Es tan inexplicable que ya no sé qué decir. Te llevas mis palabras con tus besos, mis pensamientos con tu mirada, mi drama con tu sonrisa, mi amor con tu amor...

Esas ganas de llorar de alegría. De hacer eso que dices que no existe, para demostrarte que sí, existe. Y

En síntesis: Te Amo Antonella ♥

jueves, 19 de abril de 2012

Mi vida en un segundo

Yo ahora quizás no debería estar escribiendo esto, mis papás no deberían estar viendo la televisión, mis amigos no estarían encargados de sus cosas. ¿Por qué digo esto? Porque hoy vi la muerte pasar frente a mis ojos.

Ver la casi máquina asesina pasar frente a mis ojos, mientras yo dudaba en dar el paso que pudo ser el último, mientras escuchaba mis pensamientos confundidos con la música de mis audífonos, y ver pasar toda mi vida, en un instante, una fracción de momento. 

Me fui pensando, con el impacto en la garganta y la vida repuesta, qué hubiese pasado si la historia hubiese sido otra. Recordé las miles de veces que he visto la muerte pasar por mi cabeza, de miles maneras con miles de formas distintas, pero siempre termino muerto. Hoy me di cuenta que debo dejar de pensar en esas idioteces, y vivir mi vida tranquilo. Me cuesta mucho, por eso aprovecho todo momento para vivir intensamente el instante. Pero no, debo pausar y dejar actuar. Algo pasó que pasó lo que pasó hoy. O simplemente algo me quiere mostrar Dios.

Quiero quererme más, no estoy conforme con lo que soy. Eso habla mal de mi autoestima, lo sé. Siento que perder ese valor por mi propia persona define en más cómo yo soy con el resto: me duele mucho cuando me dejan solo, o cuando me aíslan de un grupo, y tengo que estar integrándome a tientas. Siento que no voy a encajar y que tarde o temprano me van a desechar. Siento esa responsabilidad de cumplir con todo, de hacer todo bien para poder caer bien, y no debo equivocarme porque sé que el resto me condenará a la soledad por ello. Me siento con ese deber que yo mismo me impongo. Y no creo que sea bueno

Odio que resalten lo peor de mi, odio saber que todo lo que hago está mal. Porque lo que hago es para que todos estén bien, sin embargo de alguna u otra manera siempre termino flagelado yo. Y eso tampoco es bueno

Ya no quiero nada, quiero estar bien. No sé bien cómo ni de dónde empezar, pero quiero estar bien conmigo mismo. Quiero hacer cosas, quiero vivir en paz con mi interior sabiendo que estaré haciendo lo que de verdad quiero hacer. Así no tendré que rendir cuentas a nadie, así estaré bien. 

No sé si de verdad ese sea el verdadero sentido de estar aquí, todavía vivo. Hay veces en las cuales me dan ganas de suprimir todo, pero esas mismas veces son las que le dan el brillo a la vida. Más que las risas alocadas y desenfrenadas, más que los días perfectos, más que los días de lluvia, más que mis latidos, más que todo. Me gustaría que todo fuese un poco más tranquilo, pero si fuese así, nada tendría sentido.

Tengo derecho a equivocarme y tienen a a pedirme disculpas.

Quiero hacer mío mi derecho a vivir en paz.

lunes, 5 de marzo de 2012

Reflexiones de un caído

Anoche lloré, mucho. La pena salía muda, silenciosa. La rabia se contraía, encontraba un lugar dentro de mi. El llanto desconsolado proseguía su marcha apresurada, mientras mis ojos derramaban salmuera llena de culpa de mis ojos.

Quise ser vapuleado. Quise ser humillado, morir y ser arrastrado por todo Santiago. Ser apuntado con el dedo, ser culpable. Lo soy, sé que lo soy. De muchas cosas soy culpable... de todas las cosas soy culpable. Siempre ganaste, siempre perdí.

Ya quisiera yo estar bien por la decisión. No puedo, es como un hechizo seguir pensando en ti. Algo me obliga a hacerlo, algo desconocido. Hacerlo y nunca más,

Quiero encontrar la paz que tanto busco ahora. Estoy solo. Ahora cómo desearía guardarme la pena, guardarme todo para poder estar bien y disfrutar.

Las cosas giraron en mi contra, yo lo quise así. Yo decidí así, y está bien. Desearía defenderme, no puedo. Siento que debo ser vapuleado, todo lo que haré ahora está condicionado a la perdición. Es como una maldición. Terminar contigo automáticamente condiciona toda tu vida, y de la nada aparece ello, con una fuerza impresionante botando todo lo que planeas, al segundo, al minuto, al instante.

Cómo quisiera amarte así, de la forma más pura que exista. Besos 100% libres de toda prisa

Todo lo que compartimos, todo lo que vivimos, se ha ido a la mierda.

Sé que está en algún lugar mejor
donde no hay abuso, fuera de este mundo,
quiero, encontrar el medio para yo,
poder hablar con ella, poder decirle a ella


Que aquí, todo está peor,
que al igual que ella, mi voluntad también murió
La quiero saludar, a su oído suspirar,
que mientras yo la extraño,
mi vida desvanece más.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Siento

¿Cómo hablar? 
si cada parte de mi mente es tuya...
si no encuentro la palabra exacta...
¿cómo hablar...?


Cómo decirte
que me has ganado poquito a poco
tú que llegaste por casualidad
¿cómo hablar...?


A veces te mataría, y otras en cambio
te quiero comer,
me estás quitando la vida...


Amaral - Cómo hablar


Siento que te estoy perdiendo de a poco, siento que te necesito. Siento que quiero llorar y no puedo. Siento que necesito llorar y no puedo hacerlo, ¿por qué? no tengo idea. Siento que quiero decírtelo, que quiero gritarlo a los cuatro vientos. Siento que no necesariamente pueda ser el perfecto, pero que puedo dar mi mayor esfuerzo para poder estar bien los dos. Siento que quiero que se acabe el tiempo luego para verte, siento que cada vez mis lágrimas quieren salir, siento que cada vez no puedo perdonarme. Siento que vivo para ti, por ti, y por los dos. Siento que soy egoísta, pero siento que si no lo soy te perderé y me perderé la oportunidad de ser realmente feliz en esta puta vida. Siento que fracaso a cada momento sin aprender, siento que quiero perdonarme, siento que necesito que me perdone, y que me perdones. Siento que me dan ganas de tenerte aquí, siento que me dan ganas de ganarte otra vez. Siento que estoy a punto de perderte, siento que quiero verte, siento que quiero verte, siento que quiero verte...

Siento que debería morir, y renacer. Siento que debo pedirte perdón. Siento que moriría si no estoy contigo,  y siento que eso se aproxima a cada segundo que escribe versos para ti. Siento que estoy más celoso que nunca, siento que soy más impulsivo, idiota y arrebatado de lo que pensé. Siento que me conozco más. Siento que quiero conocerte más. Siento que quiero verte más. Siento que qué sería de un día sin alguien que me hiciera buena compañía, ya sé que significa un día sin ti, y ya no quiero que hayan más días así. Siento que soy tan afortunado de tener una segunda piel para recorrer, siento que esa piel es la tuya. Siento que te necesito, siento que quiero empezar de nuevo, siento el dolor todavía de las fotos nuestras eliminadas, y los mensajes suprimidos. Siento que te extraño, siento que te necesito. Siento que no puedo detenerme en esta corriente de la conciencia que es por y para ti. Siento que necesito calmarme, siento que no quiero. Siento que no debería pedirte que te obligues a amarme si no lo sientes, siento que muero si pasa algo así. Siento que lo que espero de verdad es tenerte a mi lado, siento que no puedo dejar de pensar en ti. Siento que quiero que se terminen los días para hablar contigo. Siento un montón de ganas por darte todos los masajes que te debo, siento que no debería llorar, siento que lloro a mares. Siento que me enamoré, siento que soy un idiota que se muere por ti. Siento que quiero que seas sincera, siento que siempre te guardas algo. Siento que debo decirte todo, siento que debo hacerte vivir la vida. Siento que soy el bálsamo de tus problemas, siento responsabilidad. Siento madurez, inmadurez, complejos, y virtudes. Siento que no, siento que sí. Siento que quiero pedir perdón.


Siento que te amo.
Quiero amarte.
Te Amo.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Despertar~

Hoy, fue un día asqueroso. Descubrí lo parásito que puede ser el sistema con uno, y de cómo estafan con ilusiones y falsas promesas las esperanzas de la gente. Estoy preocupado, sí. No sé que hacer, no soy un inútil así que si de algo que pueda sacar algún dinero para ayudar, ya sea honrado y bien ganado, bienvenido sea.
Hoy, apremiado por la duda enorme del porvenir, te me apareciste, otra vez. Como siempre, desde hace tiempo, con el mismo lindo sentimiento, pero ya te notaba lejos, distante. Ya no era lo mismo desde ese sábado cuando condené al amor a la verdad. Ya no hay nada que hacer, las certezas salieron a la luz. Y de todas ellas, la fundamental es la que no me gustaría que fuese una falacia, una mentira. No hay nada que hacer, ni pensar en mundos paralelos viéndote junto a mi, pensar en cómo hubiese sido si... y una condición a elección de mi angustia por no tenerte. Sí, te lloré. El llanto más amargo y reprimido de todos, el más solitario, el más pensado, el más evitado pero el más impulsivo y lleno de sentimiento. Toda mi convicción por ti y todo lo lindo se fue a través de esas lágrimas, pero como dice Koko, "...son lágrimas de amor". Amor que siento por ti todavía.
Iba a ser un caos. Estaba solo, quería llorarte y no podía. Cuando pensaba en ti, y los lindos pero ficticios momentos juntos, caían solas, una tras otra. No podía medir mi llanto, así como no podía medir el sentimiento...
Y creí comprender lo que sentías cada vez que llorabas por él.
Y en ese momento, comprendí todo.
No quiero hacerte sentir la culpable de mi llanto, ninguno de los dos lo es. Simplemente el sentimiento se dio de esta manera, quizás equivocada, incontrolable e intensa. Solamente quiero verte feliz, bien, disfrutando de la vida. Yo ya comprendí que no pertenezco a ese sector de tu vida. Y lo aceptaré, porque te quiero, y si tu felicidad es sin mi, así será.
Pero eres tú a quien no quiero perder, y quiero esperar, dejar pasar tiempo, para que la próxima vez que te vea, sea con los mismos ojos de antes de sentir todo esto. Verte contenta, feliz, radiante, como era antes. Así quiero verte. Y ya te lo dije: Ahora te toca ser feliz.

Sé que estás en algún lugar mejor, donde no hay abuso, fuera del mundo en el que nos conocimos.

Ahora, te agradezco, porque gracias a esta experiencia, conocí a mucha gente nueva, en la cual puedo confiar. Sí, también estás tú dentro de ellos. Aprendí lo que soy capaz de hacer por alguien, conocí mis límites. Me conocí un poco más, cosa que no hacía hace mucho tiempo.

Gracias por la experiencia. Nuevamente, te quiero.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Variando a Despejado

A veces me daba cuenta de las locuras que pensaba mientras miraba algo sin observarlo, de las estupideces descabelladas, de los maquiavélicos planes y operaciones para poder captar tu atención, que nunca pude llevar a cabo. De los lindos momentos que imaginé a tu lado, y de los sueños que llegué a tener. Los globos saliendo por todos lados mientras estábamos abrazados, solos, tú, yo y la infinitud de circulares colores alrededor. Cosas que sólo son posibles en el efímero mundo de mi corazón, en la onírica fantasía, pero sé que nunca serán reales, tangibles.

Llevo casi dos meses pensando que podía existir algo, pero ya no es posible. Asimilé la idea de que todavía no puedes sacártelo de la cabeza, y que quizás quieras evadirte un poco de ello, haciendo otras cosas. Ya fue suficiente ilusión por el momento. Debo descansar y pensar quizás en las otras cosas de la vida.... pero es complicado.

Este último rincón del cielo esta nublado de tu presencia, pero de a poco llueve para dejar salir el sol, quedan el atisbo de la decepción y la esencia de querer sacrificarse más, pero no vale la pena gritarle a un sordo para que escuche lo que quizás no deba escuchar.

Es hora de quizás, empezar de nuevo. Quizás soñé muchas más veces que las que tú lo hiciste conmigo. Pero bueno, los sueños se hacen a mano, y sin permiso. Ni mío, ni tuyo, ni de nadie. Los sueños existen, y están para ser soñados, ser feliz una noche, un momento, un instante, para luego volver a la cruda realidad.

Hora de despejar dudas.


:)

domingo, 4 de septiembre de 2011

El verdadero valor de la vida

No sé que me dio cuando vi el televisor de la abuela de mi amigo mostrando lo que nadie pensaba jamás. No le tomé la relevancia necesaria al hecho. Tuvo que pasar el viernes y el sábado entero para poder sentar cabeza, reflexionar, analizar, y darme cuenta de lo sucedido. Y he aprendido, que la vida es una sola, y se debe disfrutar.
Es una lástima enorme que justo le haya tocado a gente que es relativamente cercana a la mayoría de la población por su exposición mediática, pero aunque no hubiesen sido ellos, el sentimiento no se reemplaza ni varía. Gente que fue con la mejor de las voluntades terminó por terminar su existencia en este mundo, y la gente lo toma como algo inmerecido, pero que es lamentable y que a cada uno le tocará en su momento, y este fue el de ellos.
Ahora es cuando uno toma el real valor de la vida. Hay que ser capaz de disfrutar al máximo: hacer las cosas que uno desea con el corazón (obviamente guardando las proporciones), y aprovechar cada momento de felicidad, solucionar los problemas, no amargarse, ni enfurecerse innecesariamente. Los problemas están ahí para solucionarlos, no precisamente para rabiar, llorar, deprimirse, etc. Es parte importante del aprendizaje que todos tenemos que vivir.


Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Coplas por la muerte de su padre (fragmento) de Jorge Manrique

miércoles, 10 de agosto de 2011

Lost



Lee esta entrada con esta canción de fondo, aunque no entienda nada de su contenido...

Cómo quisiera yo encontrarme, viendo tus ojos que quieren decir algo. Exijo saber dónde estoy porque no lo sé. Me llevaron a otro lugar, otro extraño lugar. Nunca pensé estar en esta situación tan incómoda pero confortable a pesar de todo. Créeme que no quisiera nunca encontrarme si así puedo estar cerca tuyo. Lamentablemente estoy tan cerca y tan lejos para lograrlo... bueno, no siempre se puede tener lo que uno quiere.

Eso es lo que escuché, pero también escuche que "querer es poder". Y con esa frase mejor me quedo. ¿El motivo? Ni yo lo sé. Es una sensación extraña y peculiar, siento como si fuera a explotar pero no exploto, como si fuera a estallar de felicidad. Es extraño, nunca lo sentí.

Te me acabas de aparecer otra vez. Perplejo quedé al verte otra vez ahí donde no estás, donde mi mente me hace ver los espejismos de tu rostro, de ti. Tan peculiar es este desierto que no lo siento seco, ni caluroso. O tal vez sí. De hecho así es, no me percaté. Perdón

Efectivamente así es: es seco, no me deja nada que beber ni comer. Es como ansiar un beso tuyo, es como efectivamente ansiar un beso tuyo, este desierto. La arena me hace llorar como un abatido, el viento seco y cálido me da más y más sed de ti, y la arena infinita de las dunas absorbe mis últimos esfuerzos, mi sudor, por aferrarme a eso que veo, ese espejismo... esa ilusión tan bella, pero que es solamente eso. Una ilusión, solamente una ilusión.

Creo que no me siento tan perdido después de todo. Ya sé dónde estoy, pero solo falta encontrar la salida. Un oasis, una ciudad, o encontrarte a ti.

(:

sábado, 6 de agosto de 2011

Sentimiento: Caminando por las calles del delirio

…Y así me encontraba, alucinando tu rostro en cualquier parte. Pensé en acabar con la historia… no pude. Cerré los ojos, ni eso… ni nada. Sentí muchos escalofríos, sentía que almas recorrían mi fría y helada espalda. Yo, muerto de frío y calor a la vez, volví a ver tu rostro. Volví a cerrar los ojos… no pude, te seguía viendo… estabas en mis pensamientos… como si quisieras dominarme…

Lo subjetivo me absorbió, lo inconmensurable y lo extraño se mezclaban para formar una extraña gelatina de pensamientos erróneos en mi aturdida mente, que no daba más guerra. Sentía como las almas recorrían mi cuerpo. Y lo surrealista, lo inverso, lo peculiar… visitó mi mente.

Tenía mis manos heladas, mi cuerpo estaba ardiendo, mis ojos se salían de su órbita. Pero tú, no te apartabas. Te reías, escuchaba como te burlabas de mi sufrimiento… de mi castigo… te reías… y lo hacías todo más difícil. Mucho más difícil…

En la oscuridad, te veía. Tu cara, se deformaba. Algo tenebroso, algo escalofriante, algo espeluznante… eras tú… ¡sí!

Demonios azules pasaban a mi lado, y asustado empecé a correr… pero no podía, estaba amarrado a una especie de cámara de experimentos, y sentí que me partían por la mitad… me sentí observado, por muchos ojos llenos de curiosidad… pero de un momento a otro me veo envuelto en una caída… caída que no tiene final.

Veo como esa horrenda habitación se desvanece en el cielo. Caigo y pierdo altura cada vez más, pero al llegar al suelo… paso de largo... paso un lugar… tenebroso e inhóspito por sí solo… sigo bajando… veo otra dimensión, y me detengo ahí. Era como viajar al futuro… y conocer otro estilo de vida.

Me caigo a un pozo, pero en vez de bajar… ahora subo… de manera muy extraña. Por un momento sentí que estaba delirando y que iba a morir. Y lo ratifiqué cuando intenté despertar y no pude… pensé que era una mala, una muy mala pesadilla…

Dormido, comienzo a sentir caricias… siento cosquillas… pero después siento algo frío, algo hiriente… sentí mis manos como hielo… tan congeladas… y mi cara… ardiente. Estaba algo rendido… y no quería saber nada más sobre cosas extrañas… con esto quizás amanezca en otro lugar, en otro tiempo… en otro espacio…

Tiritando… siento como los grados bajan en mi cuerpo, y como en mi cerebro aumentan… pensé que tenía gripe y que estaba delirando, mas todos los “sueños” que tuve… fueron una simple pesadilla causada por un resfriado mal cuidado… pero había algo que los hacía sentir reales… realmente reales…

Quería levantarme, lo hice… mis piernas aguantaban lo suficiente como para poder estar de pie… pero… de pronto… empecé a correr… sin destino… buscando la salida. Como un animal enjaulado, me sentía, atrapado y confiscado en el delirio… en los momentos abstractos. Quizás, eran mis últimos momentos con conciencia que tenía… quizás no. Talvez era ese lugar intermedio después de la muerte, al que se le hace llamar purgatorio… talvez no. Tal vez era el infierno… tal vez no. Quizás fuese el cielo… quizás creeré que estoy loco y me suicidaré… quizás espero a las almas que me recojan y me lleven al descanso… tal vez no…



Recuperado de uno de mis tantos respaldos de hace mucho tiempo (:

miércoles, 3 de agosto de 2011

Disculpa

Discúlpame por recordarte tanto; por imaginar tu presencia a mi lado; por encontrarme vacío necesitando tu compañía.

Disculpa por obsesionarme; por decirte lo que siento aunque no lo leas, ni te interese; por pensar que bailo contigo en medio de un mar de difusas figuras, que deberían ser personas, pero que tu mirada hace que sean extrañas figuras desenfocadas.

Y sólo enfocarme en ti, y en decirte tantas cosas a la vez que termino por contaminar el diálogo con mis nervios; pides calma, atención y sosiego, pero no puedo dártelo. Todo se hace al revés, a la inversa. Sentido distinto...

Ahora ya sé (en parte) lo que tengo que hacer...

Me iré a dormir. Te veo en mis sueños


(:


lunes, 1 de agosto de 2011

Mirar al Oriente

Estoy donde siempre estuve, y donde nunca dejé de estar. La dimensión de mi pasado me recuerda los cómodos tiempos donde nadie se preocupaba por nada: ni por amoríos, ni por obligaciones. Sólo estaba el hacer amistades y pasarla bien.

Hoy quise volver atrás, y verme tan cambiado que llega a impresionar. No quiero ser arrogante con mis cambios ni nada por el estilo, disculpa si te sentiste ofendido.

Hay cosas que no van a cambiar, no creo que cambien: una de ellas es ésta. Mirar hacia el oriente, donde está mi pasado, mi presente y mi futuro quizás.

Oriente, que llevas los sonidos de la nostalgia, y me hace recordar miles de millones de cosas; que haces de cada momento algo especial; que demuestras que no importan las barreras culturales, geográficas o lingüísticas para intentar transmitir una emoción, una sensación distinta, con una frecuencia distinta a la habitual en estos lados del mundo; que cada día te siento más cerca, aunque el fanatismo se haya ido y no me quede dormido escuchándote; y que en cada momento puedo volver a escucharte mientras al mismo tiempo recuerdo los colores de la época de las chapas, los llaveros, los guantes, los eventos y las palabras, incomprensibles para la mayoría.

Puedo acudir a ti, hermoso pasado, para que me cobijes ahora que estoy en un presente lleno de incertidumbres, y puedas darme esa tranquilidad necesaria para reflexionar.

Espero algún día poder conocerte en vivo, y no en fotos ni en vídeos.

:D

lunes, 11 de julio de 2011

El guardián

Lea esta entrada con esta canción de fondo.


La vida recrudece a cada paso mis pensamientos, dejan todo mi ser atolondrado por las apariencias que ciegan la verdadera visión, el verdadero carácter de las personas. Quiero entender que ya no, no es lo mismo, nunca existió, no existe y no existirá jamás, pero ahora es distinto, es singular, peculiar, viene de la persona menos esperada.

Sí, es verdad, siempre la encontré linda, adorable, tierna, todo. Nunca presagié nada, ni quería nada, solamente estaba inmerso en los andares de su belleza, tan exclusiva. Sentí algo que no debí sentir, quizás. La ocasión no era la adecuada, pero mi sangre corre más rápido cada vez que te veo cerca: empecé a necesitarte, no impulsos, ni aventuras. Solo que empecé a preocuparme de ti, de cómo estás, de que si estarás ahí en esas horas en esos lugares. Te abracé, y sentí algo que hizo detener el tiempo y olvidar el espacio. Solamente estabas tú, yo, y mi mano acariciándote la cabeza para que no siguieras llorando. No quiero verte mal, no me gusta verte llorar, aunque hasta así te ves adorable.

Es tarde, debería dormir, pero anoche no te me salías de mi cabeza. Hoy tampoco, mañana quizás, pero siempre estás ahí, y quiero darte mi apoyo, mi confianza, porque sí, algo me pasa contigo, algo quiero tener, algo que no es casualidad. Dame un respiro, un susurro, una mirada y me daré por recompensado. Sabes perfectamente que puedes confiar en mi, pero quiero que tu seas la que ande feliz por la vida, independiente de todo tipo de cosas o personas que se interpongan en el camino. Me dices "te quiero", e intento tomarlo como algo normal, pero lamentablemente no puedo hacerlo. Sí, estoy dudando otra vez.

No puedo nunca estar seguro de lo que siento, no puedo. Existe alguien todavía que ronda por mis sesos, que no quiere detener su existencia ahí, pero que ya casi está suprimida. Quiero decirte que te quiero mucho, más de lo que piensas tú, y toda tu percepción acerca de mi. Dame un respiro, y déjame esta noche soñar con aves, paraísos, montañas, nieve, pero no te me aparezcas, porque estaré allí, presente, con ganas de correr, ir, abrazarte y tomar tu cabeza, entrelazar nuestros dedos, y no podré detenerme hasta que termine por darte un beso. Sí, te quiero. Quiero que no estés así, despavorida por el mundo. Quiero ser tu guardián, tu fiel caballero que lucha por y para ti, siempre hidalgo, fuerte, fornido ante cualquier adversidad. Lamentablemente no soy musculoso, ni atrevido, mas bien débil y muy tímido (aunque no lo creas), pero quiero ser tu guardián,tu caballero, tu salvador. Y cada vez que te encuentres en la adversidad, estar ahí para cuidarte, protegerte, darte un abrazo, y acariciar tu cabeza.

De verdad eres alguien muy emocional. Quiero darte las gracias por hacerme sentir distinto por una única vez. Ahora me iré a dormir


Buenas noches, querida mía, se despide

Tu Guardián.

domingo, 3 de julio de 2011

El cierre de un ciclo

N. de Joku: A continuación leerá un texto donde se cita y da referencia a una serie llamada Inuyasha. Si no la conoce, se la recomiendo completamente

Y terminó: tras años de seguirla, al fin terminé de ver InuYasha, y sí, estoy llorando. Lloro porque sí, es verdad, me encariñé con la serie, el personaje y las situaciones, las circunstancias, y el deseo por tener una vida así, llena de nuevas experiencias, en este mundo cada día más monótono.

Justo a horas de cumplir un año más de vida, he concluido con una de las etapas más lindas que he tenido. Inuyasha y sus amigos me hicieron ver un mundo nuevo, donde me sentí inmerso, en cada capítulo, en cada pelea contra Naraku, contra los otros enemigos que aparecieron en el camino. En cada momento en donde todo parece perdido, el amor, la amistad ganan por sobre la codicia, la avaricia, el miedo, el odio y la desesperación. En esta serie encontré esos valores que quiero para mi, así como la aventura y como la relación que existe entre Inuyasha y Kagome (n. de Joku: Para la adaptación al español latino, se decidió cambiar el nombre a Aome, por eso todos la conocen por ese nombre, no por el original) es algo que quiero para mi: un amor incondicional, perpetuo, puro.

Tuvo que pasar cuatro largos años para volver a verla, esclarecer las dudas y olvidar el dolor del final que nunca existió. Ahora me emocioné mucho con los últimos capítulos de la primera temporada, además de los de la temporada final, todos con un encanto individual, uniendo todo el hilo de la historia hasta llegar a la batalla final, y al desarrollo de los eventos tras la muerte de Naraku.

He terminado una etapa: mi infancia puede estar completa, mi mundo de pequeño por fin terminó de construirse. Pude tener la satisfacción de completar esa parte de mi vida que jamás pensé concretar. Gracias Dios por esto.

Siempre supe que lo bueno, dura poco. Bueno, Inuyasha es una de las grandes excepciones a esa regla. En fin, estoy contento. Triste por terminar un proceso, pero contento por poder haber encontrado esa pieza que le faltaba a mi vida.

Por este momento sí. Soy feliz :D

viernes, 20 de mayo de 2011

¿Delirio o falta de Sueño? II

Ensimismado por una impactante noticia y lo cansado de la jornada, dormí. Desperté en una ciudad nublada, que se despejaba de a poco. Estaban todos desesperados, corriendo de un lugar a otro, sin saber mucho qué hacer. De pronto, escuché una voz, no sabía de dónde venía. Me decía cosas estremecedoras que no puedo recordar con claridad. Sólo rememoro cierto contenido, algo como que se viene el fin del mundo, y sólo las personas que sepan traducir el lenguaje, podrían salvarse.

De pronto, se hizo de noche. Estaba todo oscuro. No había iluminación en las calles y no había autos. De la nada, aparecen miles de esferas rosadas flotando en el cielo. Yo seguía en la calle cuando sucedió todo esto, y vi cómo esta esfera rosada se posa sobre un hombre que corre despavorido, lanza un rayo, y lo consume. Así pasó con todas las personas. Se comenzó a llenar de esferas rosadas el cielo nublado y oscuro de aquella noche. Las esferas -creo- no me veían, pasaban por mi lado sin hacer nada.

Escuchaba esa voz, que me decía constantemente cosas que ahora no puedo recordar. Mientras se multiplicaban las esferas, comenzó a amanecer. No había una sola persona. Perplejo estaba cuando sin previo aviso, comenzó a hacer calor, mucho calor. Veía cómo se disipaban las nubes y el sol se hacía cada vez más grande. Moría fatigado, cansado, como si fuera una tortura por algo. De pronto, sentí un ruido estremecedor, que retumbó en todos mis oídos. Era mi despertador.

Empecé a pensar que, quizás. Algo está mal. O soy yo, o es mi forma de pensar. No puede ser, que sueños tenga que ver, para que de una vez, tenga que cambiar.

martes, 10 de mayo de 2011

Autopsia

Tenía frío. Iba un tanto ligero de ropa para el día que hacía: siete grados. Mis manos estaban blancas y costaba moverlas debido al gélido ambiente. Estaba nublado, muy nublado. Viento hacia el poniente, un tanto fuerte. Las hojas corrían despavoridas por el suelo, anunciando que el otoño estaba más presente que nunca. Plaza, un asiento, descanso. Sentía que alguien me observaba, mientras pensaba ciertas cosas pasadas. De pronto, un escalofrío recorre mi espalda, y una ventisca hace volar mis pensamientos, mi razón, y mi mirada hacia otro lado, donde estaba una silueta que creía conocer. En efecto, era quien yo pensaba y recordaba.
Pero no hice nada. Solamente estaba ahí, mirándome con sus ojos llenos de alegría mezclada con odio. De dicha, mezclada con recelo, resentimiento. Sólo la observé unos segundos, no hice nada.
De pronto, ya no estaba. Desapareció, quizás con el viento, las hojas y unas cuantas gotas que comenzaron a caer del cielo. Sonreí, porque comenzaba a llover.
Gotas de lluvia caían sobre mis gafas, y sobre mi libro, que decidí guardarlo con prontitud para que no se siguiera mojando más. Seguí sentado, en el mismo lugar. Lluvia por todos lados. Todo toma un color grisáceo, y la gente comienza a huir de lo peligroso de la lluvia, que no sé qué será.
Empecé a sentir más frío, pero mi perplejidad no me permitía mover un músculo. Pensaba cuando no estaba tan lejos de mí, y cuando el día estaba despejado, con un sol radiante, y nuestras vidas rebosaban de alegría, pero también de la noche amarga, triste y oscura tras mi partida, y los motivos de tal decisión.
Me sentí bien. "Estaba feliz, menos mal que está bien" me dije. Me dispuse a jugar con la lluvia, con la ilusión de que algún día vuelva a estar despejado. Pero como me gusta la lluvia, espero que siga así por mucho tiempo, hasta que me canse. Pero no olvidaré este día, cuando, después de muchísimo tiempo, volví a verla, y no a imaginármela. No caí en la ilusión, esta vez la pude ver, sí. Ver con mis propios ojos

miércoles, 4 de mayo de 2011

Tangible

Un escalofrío corre por mi espalda. Recorre mi cintura, mi torso, mi cuello, llega hasta ahí. Es constante, frío, entumecedor, irreal. Manos heladas frente al PC. Ignorancia, desprecio, un momento para guardar silencio. Rabia, mezclada con cariño; sentimiento, con lejanía. No es lo mismo de siempre, ya no. No debí decir las palabras que mataron el poco cariño, pero bueno. Es de esta manera como uno se hace fuerte, un poco menos sensible, un poco menos humano y más mundano. Evidentemente, no es lo mismo

D:

domingo, 1 de mayo de 2011

Conversación Casual

Subí, pasé la tarjeta dos veces porque no me la reconoció a la primera. Eran las 10 PM, 9 grados celsius, yo con una polera manga larga y un polerón. Paso a la mitad del bus cuando empieza a andar, a frenazos porque hay dos buses adelante. Luz verde, marcha, y giro la cabeza hacia mi derecha, y veo que hay una niña, que me mira fijamente. Cruzamos miradas. 10 segundos de intenciones y el bus frena bruscamente. Mi mirada se pierde, la vuelvo a mirar, y no me mira.
Cambio mi mirada a mi reproductor de música. Suena la pista tres del primer disco del tercer álbum de Panda. Simulo tocar una guitarra, guardo mi reproductor, levanto la cabeza, y la veo frente a mí. Me saluda, me pregunta el nombre, de dónde soy, a dónde voy, cuántos años tengo. Me dice que le gusté, que me encuentra lindo y me besa.
Yo estaba en shock. No entendía nada. El bus se detiene, me abraza, no me dijo cómo se llamaba. Sólo me dijo que le gustaba. Fue extraño e inexplicable. Sólo atiné a ruborizarme, no tenía nada más que hacer. Se abren las puertas, había llegado a mi destino. Ella seguía ilusionada, me hablaba de tantas cosas que no entendía niuna. Vi la puerta de salida abierta, le dije que me tenía que bajar. Le dije adiós y bajé.
El bus sigue su rumbo, yo caminaba a mi hogar. Nunca entendí lo que pasó, y no me gustaría que volviera a pasar. Sentí que algo me decía que tenía que seguirle el juego, pero no lo hice. En fin, todo está mejor. Tomé mi reproductor, puse el segundo tema del segundo disco del tercer álbum de Panda, y caminé, como todos los días, al compás de la música.

:)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Es hora de confiar en mí

Mientras escucho un tema super relajante de Jason Becker y Bohemian Rhapsody, recuerdo cuando empecé cuarto medio, y de las cosas que me decían acerca de la PSU. "dos ensayos semanales y estás listo", "mejor anda a un 'preu'", "no te compliques, será fácil" eran las frases de rigor para este año tan complicado. Quise olvidarme que tenía una obligación este 13 y 14 de Diciembre. Ahora no hay vuelta atrás. Dejé pasar muchísimo tiempo, quizás me relajé un poco, pero ahora estoy aquí, ad portas de uno de los tantos obstáculos que te pone la vida para que te enriquescas más. Ha sido un año bastante complicado y extraño, creo que este es el momento para relajarme y decir "Jonathan Andrés, ha llegado la hora de probarte", pero no lo veo tan así, lo veo como un "Jonathan Andrés, confío en tí y en tus capacidades, DA LO MEJOR DE TI MISMO PARA SALIR ADELANTE EN ESTE EVENTO EN TU VIDA, ÁNIMO Y ÉXITO". De dicha manera, prefiero quedarme con la segunda frase.
Este día ha sido también extraño: mis padres no han llegado del cumpleaños de mi tía, estuve toda la tarde, tras el reconocimiento de salas, con mis amigos de la infancia, que están en la misma situación que mi persona. Me toca dar la prueba en la Sala 13 de un Lunes 13, eso para los supersticiosos debe ser el infierno mismo, yo lo tomo como una coincidencia más de la vida. Estoy sólo ahora en mi casa frente al pc, mi polola se fue a Bariloche de gira de estudios, y bueno, mañana es la prueba...
Estos últimos días he recordado cuando era chico, un niño sin problemas y responsabilidades. Ahora estoy aprendiendo a manejar, debo cumplir ciertos compromisos y obligaciones, el ritmo del mundo se hace cada vez más presente en mi rutina. Pero haré que todos esos buenos momentos, de su esencia, saque lo mejor para mañana y pasado mañana tener todas las respuestas correctas, si Dios (mi fiel compañero de mil batallas) así lo quiere.
Sé que, con Su favor, podré dar lo mejor de mí estos próximos dos días. "Dios siempre quiere", me dijo mi sabio padre hace unos días, cuando la presión y los nervios de mi primera tocata me consumían, retomaré esas palabras para esta ocasión.

A todos quienes me apoyaron, muchísimas gracias.


Ahora, A DAR LO MEJOR!!!!
:D

martes, 28 de septiembre de 2010

La Historia Jamás Contada I: La Desaparición

Eran casi las tres de la tarde. Sábado normal, lleno de avatares, la gente camina a través de las calles del inagotable Santiago. Los edificios y las avenidas y los pasajes emanaban cierto aspecto de relajo: tal vez sea porque es sábado, es más tranquilo y apaciguado que en la semana. No hay tantas personas en el paseo Ahumana como de costumbre. El viejo chistoso camina dando señales de humor en todos lados, quizás por vocación, quizás por necesidad, o quizás por ambas. Luego, unas cuadras más al frente, seguía un tipo de sombrero, pelo largo, una polera blanca con pantalones negros un tanto ajustados. Usaba un sólo guante, se hacía llamar "M.J." y rendía tributo a su artista de ensueño, muerto a la fecha. Hacía piruetas y pasos como nadie podía. La gente con tiempo libre en el centro lo veía dar sus pasos de baile. Todos aplaudían y le entregaban una cooperación. Decía muchas cosas acerca del pasatiempo que se daba. "Me alcanza para darme algunos lujos", decía "M.J." mientras cambiábase la polera por algo más seco.
Era una travesía por el centro de Santiago. Caminaba junto a uno de mis amigos, Gerardo. Erudito y sublime compañero de letras. Escritor como pocos. Solemne. Iba caminando con él a través del centro para llegar a la Plaza Santa Ana, lugar de reunión de amigos, conocidos. Era Confirmación, un lugar apreciado por mi persona y por Gerardo. Llegamos al edificio del Liceo 1, donde estaban esperándonos nuestras amigas y amigos. Ahí Joku conversó con María Fernanda, que le gusta que la llamaran como "Nani", Rafael, Nadia y Carolina, la que Joku la designaba como su "hermana", junto con Nadia. No tenian parentesco sanguíneo alguno, solamente se decían "hermanos" del cariño que se tienen.
Parten la jornada conversando sobre la semana. Joku, un tanto angustiado recuerda tácitamente el devenir de su vida, que se pone crucial e importante tanto pasan los días. A fin de año tiene cuentas que arreglar. Gerardo va con sus amigos de siempre en confi, y alguno que otro conocido. Llegan los animadores, todo parte como un sábado cualquiera.
Van caminando lentamente hacia la jornada de hoy en Confirmación, todos quienes en esa jornada estában ahí, esperando con la calma y entereza de siempre. Tras unos segundos de silencio entre Joku y Nadia, algo sucedió: Joku comienza a desvanecerse. Sus "hermanas" lo miran, medio angustiadas, medio impresionadas. La gente corría para no quedar afuera. Gerardo se percató de la situación pero era ya muy tarde. Joku comenzaba a no verse más, sólo su cabeza quedaba cuando, tras un fallido intento por retenerlo, Joku desaparece. Ahí es cuando todos comienzan a preguntarse acerca de qué era lo que había pasado. Nadie sabía la respuesta, ni siquiera sus amigos que fueron presenciales testigos de lo ocurrido. Joku ha desaparecido.