no puedo dormir, no entiendo por qué.
mi mente trabaja solamente.
quizas deba dormir...
Inspiración
:D
amigos
Amor ♥
ansiedad
asdf
Colo Colo
Como duele mi alma...
Confusión
Crecer
desesperación
Escritos...
Esto me gusta...
Felicidad
fugaz
Fútbol
Futuro
Gracias
impacto
insomnio
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invierno
Marcelo Bielsa
Mejorar
mi princesa
musica
Nostalgia
Otoño
para ti...
poesía
Preguntas...?
Presente
Quiero Cambiar
Reflexión
saludo
Silencio
Soledad
Sólo Dios sabe
sueños
Tiempo...
triste...
Verano
Viviendo del pasado...
lunes, 11 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Quien me escuchó cuando más lo necesitaba
-El otro día, parece que te conté, le pedí a Dios que me ayudara-
-Ah, no creo en eso. Pero bueno, ¿Qué paso?-
-Estaba angustiado, muy afligido y con muchos problemas. Me puse bajo el crucifijo que tengo en mi cuarto, le pedí que me ayudara, me tranquilicé-
-Ah, pero viejo! Eso se soluciona con un tranquilizante-
-Amigo, él no me dio un tranquilizante. Me dió su voz, y eso me basta-
-No te comprendo. Cómo puedes creer eso...-
-Creo, y con razón. Porque sé que existe. Él me ayudó, y puede ayudar a cualquiera que confíe en él-
-Ah, no te creo...-
Luego de un tiempo, se vuelven a encontrar...
-Amigo, cómo estás?-
-Muy bien, y tu?-
-Excelente. ¿Recuerdas la otra vez, cuando conversamos acerca de Dios?-
-Sí, recuerdo perfectamente.
-Que bueno. El asunto es que seguí tu consejo, le pedí a Dios que me ayudara en ciertos asuntos que necesitaba. Y vaya que lo ha hecho. Me ha hecho cambiar toda mi concepción de la vida. Ahora sé que sí existe, y que lo otro no era más que una simple negación-
-Me alegro mucho amigo mío. Dios nos ayuda a todos, sólo hace falta tener fe. Ahora debo irme, me esperando...-
-Hey! Espera!
El hombre sacó unas alas blancas, brillantes. Salió volando de donde se encontraron, hacia el cielo. Su amigo, perplejo, siguió su vida.
-Ah, no creo en eso. Pero bueno, ¿Qué paso?-
-Estaba angustiado, muy afligido y con muchos problemas. Me puse bajo el crucifijo que tengo en mi cuarto, le pedí que me ayudara, me tranquilicé-
-Ah, pero viejo! Eso se soluciona con un tranquilizante-
-Amigo, él no me dio un tranquilizante. Me dió su voz, y eso me basta-
-No te comprendo. Cómo puedes creer eso...-
-Creo, y con razón. Porque sé que existe. Él me ayudó, y puede ayudar a cualquiera que confíe en él-
-Ah, no te creo...-
Luego de un tiempo, se vuelven a encontrar...
-Amigo, cómo estás?-
-Muy bien, y tu?-
-Excelente. ¿Recuerdas la otra vez, cuando conversamos acerca de Dios?-
-Sí, recuerdo perfectamente.
-Que bueno. El asunto es que seguí tu consejo, le pedí a Dios que me ayudara en ciertos asuntos que necesitaba. Y vaya que lo ha hecho. Me ha hecho cambiar toda mi concepción de la vida. Ahora sé que sí existe, y que lo otro no era más que una simple negación-
-Me alegro mucho amigo mío. Dios nos ayuda a todos, sólo hace falta tener fe. Ahora debo irme, me esperando...-
-Hey! Espera!
El hombre sacó unas alas blancas, brillantes. Salió volando de donde se encontraron, hacia el cielo. Su amigo, perplejo, siguió su vida.
martes, 28 de septiembre de 2010
La Historia Jamás Contada I: La Desaparición
Eran casi las tres de la tarde. Sábado normal, lleno de avatares, la gente camina a través de las calles del inagotable Santiago. Los edificios y las avenidas y los pasajes emanaban cierto aspecto de relajo: tal vez sea porque es sábado, es más tranquilo y apaciguado que en la semana. No hay tantas personas en el paseo Ahumana como de costumbre. El viejo chistoso camina dando señales de humor en todos lados, quizás por vocación, quizás por necesidad, o quizás por ambas. Luego, unas cuadras más al frente, seguía un tipo de sombrero, pelo largo, una polera blanca con pantalones negros un tanto ajustados. Usaba un sólo guante, se hacía llamar "M.J." y rendía tributo a su artista de ensueño, muerto a la fecha. Hacía piruetas y pasos como nadie podía. La gente con tiempo libre en el centro lo veía dar sus pasos de baile. Todos aplaudían y le entregaban una cooperación. Decía muchas cosas acerca del pasatiempo que se daba. "Me alcanza para darme algunos lujos", decía "M.J." mientras cambiábase la polera por algo más seco.
Era una travesía por el centro de Santiago. Caminaba junto a uno de mis amigos, Gerardo. Erudito y sublime compañero de letras. Escritor como pocos. Solemne. Iba caminando con él a través del centro para llegar a la Plaza Santa Ana, lugar de reunión de amigos, conocidos. Era Confirmación, un lugar apreciado por mi persona y por Gerardo. Llegamos al edificio del Liceo 1, donde estaban esperándonos nuestras amigas y amigos. Ahí Joku conversó con María Fernanda, que le gusta que la llamaran como "Nani", Rafael, Nadia y Carolina, la que Joku la designaba como su "hermana", junto con Nadia. No tenian parentesco sanguíneo alguno, solamente se decían "hermanos" del cariño que se tienen.
Parten la jornada conversando sobre la semana. Joku, un tanto angustiado recuerda tácitamente el devenir de su vida, que se pone crucial e importante tanto pasan los días. A fin de año tiene cuentas que arreglar. Gerardo va con sus amigos de siempre en confi, y alguno que otro conocido. Llegan los animadores, todo parte como un sábado cualquiera.
Van caminando lentamente hacia la jornada de hoy en Confirmación, todos quienes en esa jornada estában ahí, esperando con la calma y entereza de siempre. Tras unos segundos de silencio entre Joku y Nadia, algo sucedió: Joku comienza a desvanecerse. Sus "hermanas" lo miran, medio angustiadas, medio impresionadas. La gente corría para no quedar afuera. Gerardo se percató de la situación pero era ya muy tarde. Joku comenzaba a no verse más, sólo su cabeza quedaba cuando, tras un fallido intento por retenerlo, Joku desaparece. Ahí es cuando todos comienzan a preguntarse acerca de qué era lo que había pasado. Nadie sabía la respuesta, ni siquiera sus amigos que fueron presenciales testigos de lo ocurrido. Joku ha desaparecido.
Era una travesía por el centro de Santiago. Caminaba junto a uno de mis amigos, Gerardo. Erudito y sublime compañero de letras. Escritor como pocos. Solemne. Iba caminando con él a través del centro para llegar a la Plaza Santa Ana, lugar de reunión de amigos, conocidos. Era Confirmación, un lugar apreciado por mi persona y por Gerardo. Llegamos al edificio del Liceo 1, donde estaban esperándonos nuestras amigas y amigos. Ahí Joku conversó con María Fernanda, que le gusta que la llamaran como "Nani", Rafael, Nadia y Carolina, la que Joku la designaba como su "hermana", junto con Nadia. No tenian parentesco sanguíneo alguno, solamente se decían "hermanos" del cariño que se tienen.
Parten la jornada conversando sobre la semana. Joku, un tanto angustiado recuerda tácitamente el devenir de su vida, que se pone crucial e importante tanto pasan los días. A fin de año tiene cuentas que arreglar. Gerardo va con sus amigos de siempre en confi, y alguno que otro conocido. Llegan los animadores, todo parte como un sábado cualquiera.
Van caminando lentamente hacia la jornada de hoy en Confirmación, todos quienes en esa jornada estában ahí, esperando con la calma y entereza de siempre. Tras unos segundos de silencio entre Joku y Nadia, algo sucedió: Joku comienza a desvanecerse. Sus "hermanas" lo miran, medio angustiadas, medio impresionadas. La gente corría para no quedar afuera. Gerardo se percató de la situación pero era ya muy tarde. Joku comenzaba a no verse más, sólo su cabeza quedaba cuando, tras un fallido intento por retenerlo, Joku desaparece. Ahí es cuando todos comienzan a preguntarse acerca de qué era lo que había pasado. Nadie sabía la respuesta, ni siquiera sus amigos que fueron presenciales testigos de lo ocurrido. Joku ha desaparecido.
El té primaveral
Quiero tomar una taza de té, y ver
la vida le otro color. El matiz del olor
del té da otro sentido al momento, da
otra esencia al ambiente, al suceso y al amor.
Quiero tomar una taza de té, y observar
tu rostro frente a mis ojos. Tus labios junto
a los míos, y el crepúsculo tras nosotros. Que
ilumine el cielo de un color té, para que nos
inundemos más en nuestros pensamientos.
Quiero tomar una taza de té, y ver un partido
de fútbol por la tarde, mientras hago poesía o
un ejercicio de cálculo. Y ver y calcular las jugadas
de cada uno de los que están en la cancha, ansiando
una rica taza de té.
Quiero tomar una taza de té, y ver como el mundo
se cae a mis pies. Ver los aviones inundar el cielo
y los negros misiles que adornan con furibundas
llamaradas color té.
Quiero tomar una taza de té, y verme reflejado
para notar que existo, que vivo, y que disfruto
la verdad de la vida.
la vida le otro color. El matiz del olor
del té da otro sentido al momento, da
otra esencia al ambiente, al suceso y al amor.
Quiero tomar una taza de té, y observar
tu rostro frente a mis ojos. Tus labios junto
a los míos, y el crepúsculo tras nosotros. Que
ilumine el cielo de un color té, para que nos
inundemos más en nuestros pensamientos.
Quiero tomar una taza de té, y ver un partido
de fútbol por la tarde, mientras hago poesía o
un ejercicio de cálculo. Y ver y calcular las jugadas
de cada uno de los que están en la cancha, ansiando
una rica taza de té.
Quiero tomar una taza de té, y ver como el mundo
se cae a mis pies. Ver los aviones inundar el cielo
y los negros misiles que adornan con furibundas
llamaradas color té.
Quiero tomar una taza de té, y verme reflejado
para notar que existo, que vivo, y que disfruto
la verdad de la vida.
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domingo, 26 de septiembre de 2010
D:
Yo sólo quería enseñar
yo sólo quería enseñar
pero tuve que estudiar ingeniería
Historia quiero leer
saber al derecho y al revés
pero tuve que estudiar ingeniería
Mundo, no seas cruel
dime qué hacer debería
¿si historia debo estudiar
o debo estudiar ingeniería?
Sé enseñar, no quiero aplicar
nada de cálculo, números ni nada
en números me he de basar
pero mi boca, historia quiere hablar
la hermosura del número
es mucho para mí
la vida y su pasado,
lo mío y para mí
pero debo estudiar ingeniería
debo estudiar ingeniería
¡debo estudiar ingeniería!
Y no más, debo estudiar
la regla del mundo ahi está
mi mente entiende, pero no comprende
¿por qué debo estudiar ingeniería?
Tú, verde,
vil verde que no dejas
de mi vida estudiar siquiera
algo de mi pasión
desees
que mi vida no deja
de que historia pidiera
un segundo más
No quiero estudiar,
si quiero vivir,
no quiero trabajar,
lo que no quiera seguir
pero debo estudiar ingeniería,
debo estudiar ingeniería,
debo estudiar ingeniería...
yo sólo quería enseñar
pero tuve que estudiar ingeniería
Historia quiero leer
saber al derecho y al revés
pero tuve que estudiar ingeniería
Mundo, no seas cruel
dime qué hacer debería
¿si historia debo estudiar
o debo estudiar ingeniería?
Sé enseñar, no quiero aplicar
nada de cálculo, números ni nada
en números me he de basar
pero mi boca, historia quiere hablar
la hermosura del número
es mucho para mí
la vida y su pasado,
lo mío y para mí
pero debo estudiar ingeniería
debo estudiar ingeniería
¡debo estudiar ingeniería!
Y no más, debo estudiar
la regla del mundo ahi está
mi mente entiende, pero no comprende
¿por qué debo estudiar ingeniería?
Tú, verde,
vil verde que no dejas
de mi vida estudiar siquiera
algo de mi pasión
desees
que mi vida no deja
de que historia pidiera
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No quiero estudiar,
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pero debo estudiar ingeniería,
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